De Anarquía y Abogados

Imaginemos por un instante, que nos ha tocado nacer en un mundo diferente, en el cual no se esté permanentemente especulando las formas, a partir de las cuales avanzar en la escala social, sobre la base del atropello y la necesidad por la desgracia ajena. Un universo del cual los abogados sean mediadores, productos de situaciones accidentadas y no ventajeras. Un extenso territorio, de utopías anárquicas concebidas en sus términos originarios, mas nunca de parafernalias caóticas…

En un mundo lleno de desigualdades, la abogacía encuentra total sentido. El sueño adolescente, de cambiar al mundo, recoge aquí su más trascendental expresión. Debiera en el corazón de todo abogado estar impresa la sed de justicia. Sin embargo, las bases domésticas de nuestro inconsciente han sido ya corrompidas en su profundidad toda. Hoy día, pensar en los detentores del Derecho, nos lleva inevitablemente a la idea de que alguien está buscando la manera de sacar dinero rápido y fácil. La televisión nos bombardea permanentemente con elegantes personajes mediáticos, vaticinando que van a llevar todo lo que a su camino vean a la Justicia, como si solo de eso se tratara la vida. Pero no debiéramos caer en la vorágine que, a diario, nos impone una agenda de obstáculos y precipicios, devoradores de nuestras más auténticas iniciativas. Muy a pesar de las angustias prevalecientes, en una actualidad merocrática, no estamos solos.

Todo intento de ruptura al status quo, suele conformarse por una serie de remordimientos, cuestionamientos que lo rodean. Tal como el caso de la abogacía, los planteos de cambio que se suponen los más inocentes, terminan siendo los más incómodos para una cosmovisión que no pretende mirar más allá de sus propios muros establecidos. Y otra vez, la mirada del adolescente pasa a quedar con la soga al cuello y  siempre en tela de juicio. Nada más anárquico en la vida, que un joven plantado, con los pies en la en la tierra, contra toda hipocresía que camine. Solemos asociar la anarquía con caprichos juveniles, caos delincuenciales y corridas a las fuerzas de seguridad, sin embargo, estos bien conocidos argumentos, nada tienen que ver con los enfoques teóricos de los padres de esta filosofía. Por el contrario, la visión que se aleja de todo mandato e imposición, es justamente la primera en no concebir los formatos de vida a los que evidentemente hemos sido sometidos.

Siempre que los planteos universales desliguen sus propósitos de sus esencias primarias, nos veremos envueltos en peleas que nos debatan acerca de cuál egoísmo es mejor que otro, ocultando las bases éticas de la disputa. Ya fuera que, la abogacía y el Derecho sean puestos al servicio y a disposición de los grandes negociados, o bien, menospreciadas las bases ideológicas e intelectuales de nuestras juventudes, el resultado seguirá siendo el mismo. Está en nosotros no alejarnos más de aquellas dudas que nos acercaron al mundo que hoy nos rodea…

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s